Lecturas de Funeral en Español

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Primera Lectura: Antiguo Testamento (marque para lecturas)

 C1.  Macabeos 12:43-46 (versión imprimible)
Lectura del segundo libro de los Macabeos
En aquellos días, Judas Macabeo, jefe de Israel, hizo una colecta y recogió dos mil dracmas de plata, que envió a Jerusalén para que ofrecieran un sacrificio de expiación por los pecados de los que habían muerto en la batalla.
Obró con gran rectitud y nobleza, pensando en la resurrección, pues si no hubiera esperado la resurrección de sus compañeros, habría sido completamente inútil orar por los muertos. Pero el con, sideraba que, a los que habían muerto piadosamente, les estaba reservada una magnifica recompensa.
En efecto, orar por los difuntos para que se vean libres de sus pecados es una acción santa y conveniente.
Palabra de Dios.

C2.  Job 19, 1. 23-27 (versión imprimible)

Lectura del libro de Job

En aquellos días, Job tomó la palabra y dijo: “Ojalá que mis palabras se escribieran; ojalá que se grabaran en láminas de bronce o con punzón de hierro se esculpieran en la roca para siempre.

Yo sé bien que mi defensor está vivo y que al final se levantará al favor del humillado; de nuevo me revestiré de mi piel y con mi carne veré a mi Dios; yo mismo lo veré y no otro, mis propios ojos lo contemplarán.  Ésta es la firme esperanza que tengo.”

Palabra de Dios.

C3. Sabiduría 3,1-9 (versión imprimible)
Lectura del libro de la Sabiduría
Las almas de los justos están en las manos de Dios y no los alcanzara ningún tormento. Los insensatos pensaban que los justos habían muerto, que su salida de este mundo era una desgracia y su salida de entre nosotros, una completa destrucción. Pero los justos están en paz. La gente pensaba que sus sufrimientos eran un castigo, pero ellos esperaban confiadamente la inmortalidad. Después de breves sufrimientos recibirán una abundante recompensa, pues Dios los puso a prueba y los hallo dignos de sí. Los probó como oro en el crisol y los aceptó como un holocausto agradable. En el día del juicio brillaran los justos como chispas que se propagan en un cañaveral. Juzgaran a las naciones y dominaran a los pueblos, y el Señor reinara eternamente sobre ellos. Los que confían en el Señor comprenderán la verdad y los que son fieles a su amor permanecerán a su lado, porque Dios ama a sus elegidos y cuida de ellos.
Palabra de Dios.

C3. Sabiduría 3,1-6,9 – forma breve (versión imprimible)
Lectura del libro de la Sabiduría
Las almas de los justos están en las manos de Dios y no los alcanzara ningún tormento. Los insensatos pensaban que los justos habían muerto, que su salida de este mundo era una desgracia y su salida de entre nosotros, una completa destrucción. Pero los justos están en paz. La gente pensaba que sus sufrimientos eran un castigo, pero ellos esperaban confiadamente la inmortalidad. Después de breves sufrimientos recibirán una abundante recompensa, pues Dios los puso a prueba y los hallo dignos de sí. Los probó como oro en el crisol y los aceptó como un holocausto agradable. Los que confían en el Señor comprenderán la verdad y los que son fieles a su amor permanecerán a su lado,
porque Dios ama a sus elegidos y cuida de ellos.
Palabra de Dios.

C4. Sabiduría 4, 7-15 (versión imprimible)

Lectura del libro de la Sabiduría

El justo, aunque muera prematuraments, hallará descanso; porque la edad venerable no consiste en tener larga vida ni se mide por el número de años.  Las verdaderas canas del hombre son la prudencia y la edad avanzada se mide por una vida intachable.

Cumplió la voluntad de Dios, y Dios lo amó.

Vivía entre pecadores, y Dios se lo llevó;

se lo llevó para que la malicia no pervirtiera su conciencia,

para que no se dejara seducir por el engano,

pues la fascinación del mal oscurese el bien

y el vértigo de las pasiones pervierte a las almas inocentes.

 

Llegó a la perfección a poco tiempo

y con eso alcanzó la plenitud de una larga vida.

Su vida le fue agradable a Dios,

por lo cual el Señor se apresuró a sacarlo de entre la maldad.

la gente ve, pero no comprende ni se da cuenta

de que Dios ama a los justos y se compadece de sus elegidos.

Palabra de Dios.

C5. Isaías 25,6a. 7-9 (versión imprimible)
Lectura del libro del profeta Isaías
En aquel día, el Señor del universo preparará sobre este monte un festín con platillos suculentos para todos los pueblos.
El arrancará en este monte el velo que cubre el rostro de todos los pueblos, el paño que oscurece a todas las naciones. Destruirá la muerte para siempre; el Señor Dios enjugara las lágrimas de todos los rostros y borrará de toda la tierra la afrenta de su pueblo. Así lo ha dicho el Señor.
En aquel día se dirá: “Aquí está nuestro Dios, de quien esperábamos que nos salvara; alegrémonos y gocemos con la salvación que nos trae.”
Palabra de Dios.

C6. Lamentaciones 3:17-26 (versión imprimible)

Me han arrancado la paz

y ya no me acuerdo de la dicha.

Pienso que se me acabaron ya las fuerzas

y la esperanza en el Señor.

 

Fíjate, Señor, en mi pesar,

en esta amarga hiel que me envenena.

Apenas pienso en ello, me invade el abatimiento.

Pero, apenas me acuerdo de ti,

me lleno de esperanza.

 

La misercordia del Señor nunca termina

y nunca se acaba su compasión;

al contrario, cada mañana se renueven.

¡Qué grande es el Señor!

 

Yo me digo:

“El Señor es la parte que me ha tocado en herencia”

y en el Señor es la parte que me ha tocado en herencia”

y en el Señor pongo mi esperanza.

El Señor es bueno con aquellos que en él esperan,

con aquellos que lo buscan.

 

Es bueno esperar en silencio la salvación del Señor.

Palabra de Dios

 

C7. Daniel 12: 1-3 (version imprimible)

En aquel tiempo, se levantará Miguel, el gran príncipe que defiende a tu pueblo.

 

Será aquél un tiempo de angustia, como no lo hubo desde el principio del mundo. Entonces se salvará tu pueblo; todos aquellos que están escritos en el libro. Mucho de los que duermen en el polvo, despertarán: unos para la vida eterna, otros para el eterno castigo.

 

Los guías sabios brillarán como el esplendor del firmamento, y los que enseñan a muchos la justicia, resplandecerán como estrellas por toda la eternidad.

Palabra de Dios.

 

C8. Hechos de los Apostoles 10: 34-43 (version larga) version imprimible

En aquellos dias, Pedro se dirigio a Cornelio y a los que estaban en su casa, con estas palabras: “Ahora caigo en la cuenta de que Dios no hace distincion de personas, sino que accepta al que lo teme y practica la justicia,  sea de la nacion que fuere.  El envio su palabra a  los hijos de Israel, para anunciarles la paz por medio de Jesucristo, Señor de todos.

 

Ya saben ustedes lo sucedido en toda Judea, que tuvo principio en Galilea, despues del bautismo predicado por Juan: como Dios ungio con el poder  del Espiritu Santo a Jesus de Nazaret, y como este paso haciendo el bien, sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con el.

 

 

Palabra de Dios.

Primera Lectura: Nuevo Testamento durante el tiempo pascual (click for readings)

C8. Hechos de los Apóstoles 10, 34-43
Lectura del libro do los Apóstoles
Then Peter proceeded to speak, saying: “In truth, I see that God shows no partiality. Rather, in every nation whoever fears him and acts uprightly is acceptable to him. You know the word that he sent to the children of Israel as he proclaimed peace through Jesus Christ, who is Lord of all, what has happened all over Judea, beginning in Galilee after the baptism that John preached, how God anointed Jesus of Nazareth with the holy Spirit and power. He went about doing good and healing all those oppressed by the devil, for God was with him. We are witnesses of all that he did both in the country of the Jews and in Jerusalem. They put him to death by hanging him on a tree. This man God raised on the third day and granted that he be visible, not to all the people, but to us, the witnesses chosen by God in advance, who ate and drank with him after he rose from the dead. He commissioned us to preach to the people and testify that he is the one appointed by God as judge of the living and the dead. To him all the prophets bear witness, that everyone who believes in him will receive forgiveness of sins through his name.”
The word of the Lord.

C8. He is the one appointed by God as judge of the living and the dead.
(Short version) Acts of the Apostles 10:34-36, 42-43
A reading from the Acts of the Apostles
Then Peter proceeded to speak, saying: “In truth, I see that God shows no partiality. Rather, in every nation whoever fears him and acts uprightly is acceptable to him. You know the word that he sent to the children of Israel as he proclaimed peace through Jesus Christ, who is Lord of all, He commissioned us to preach to the people and testify that he is the one appointed by God as judge of the living and the dead. To him all the prophets bear witness, that everyone who believes in him will receive forgiveness of sins through his name.”
The word of the Lord.

C9. Blessed are the dead who die in the Lord.
Revelation 14:13
A reading from the Book of Revelation
I, John, heard a voice from heaven say, “Write this: Blessed are the dead who die in the Lord from now on.” “Yes,” said the Spirit, “let them find rest from their labors, for their works accompany them.”
The word of the Lord. 

C10 The dead were judged according to their deeds.
Revelation 20:11-21:1
A reading from the Book of Revelation
I, John, saw a large white throne and the one who was sitting on it. The earth and the sky fled from his presence and there was no place for them. I saw the dead, the great and the lowly, standing before the throne, and scrolls were opened. Then another scroll was opened, the book of life. The dead were judged according to their deeds, by what was written in the scrolls. The sea gave up its dead; then Death and Hades gave up their dead. All the dead were judged according to their deeds. Then Death and Hades were thrown into the pool of fire. (This pool of fire is the second death.) Anyone whose name was not found written in the book of life was thrown into the pool of fire. Then I saw a new heaven and a new earth. The former heaven and the former earth had passed away, and the sea was no more.
The word of the Lord.

C11 There shall be no more death.
Revelation 21:1-5a, 6b-7
A reading from the Book of Revelation
I, John, saw a new heaven and a new earth. The former heaven and the former earth had passed away, and the sea was no more. I also saw the holy city, a new Jerusalem, coming down out of heaven from God, prepared as a bride adorned for her husband. I heard a loud voice from the throne saying, “Behold, God’s dwelling is with the human race. He will dwell with them and they will be his people and God himself will always be with them as their God. He will wipe every tear from their eyes, and there shall be no more death or mourning, wailing or pain, for the old order has passed away.”

The one who sat on the throne said, “Behold, I make all things new.” I am the Alpha and the Omega, the beginning and the end. To the thirsty I will give a gift from the spring of life-giving water.
The victor will inherit these gifts, and I shall be his God, and he will be my son.
The word of the Lord.

Second Reading (click for readings)

E1. Romanos 5, 5-1 1
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 5, 5-1 1
Hermanos y hermanas: La esperanza no defrauda porque Dios ha infundido su amor en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo, que él mismo nos ha dado.
En efecto, cuando todavía no teníamos fuerzas para salir del pecado, Cristo murió por los pecadores en el tiempo señalado. Difícilmente habrá alguien que quiera morir por un justo, aunque puede haber alguno que esté dispuesto a morir por una persona sumamente buena. Y la prueba de que Dios nos ama está en que Cristo murió por nosotros, cuando aún éramos pecadores.
Con mayor razón, ahora que ya hemos sido justificados por su sangre, seremos salvados por él del castigo final. Porque, si cuando éramos enemigos de Dios, fuimos reconciliados con el por la muerte de su Hijo, con mucho más razón, estando ya reconciliados, recibiremos la salvación participando de la vida de su Hijo. Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en Dios, por medio de nuestro Señor Jesucristo, por quien hemos obtenido ahora la reconciliación.
Palabra de Dios.

E3. Romanos 6,3-9
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos
Hermanos y hermanas: Todos los que hemos sido incorporados a Cristo Jesús por medio del bautismo,  hemos sido incorporados a su muerte. En efecto, por el bautismo fuimos sepultados con él en su muerte, para que, así como Cristo resucitó de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros llevemos una vida nueva.
Porque, si hemos estado íntimamente unidos a el por una muerte semejante a la suya, también lo estaremos en su resurrección. Sabemos que nuestro viejo yo fue crucificado con Cristo, para que el cuerpo del pecado quedara destruido, a fin de que ya no sirvamos al pecado, pues el que ha muerto queda libre del pecado.
Por lo tanto, si hemos muerto con Cristo, estamos seguros de que también viviremos con él; pues sabemos que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya nunca morirá. La muerte ya no tiene dominio sobre él.
Palabra de Dios.

E4. Romanos 8,14-23
Lectura de la carta  del apóstol san Pablo a los Romanos
Hermanos y Hermanas: los que se dejan guiar por el Espíritu de Dios, ésos son hijos de Dios. No han recibido ustedes un espíritu de esclavos, que los haga temer de nuevo, sino un espíritu de hijos, en virtud del cual podemos Hamar Padre a Dios.
El mismo Espíritu Santo, a una con nuestro propio espíritu, da testimonio de que somos hijos de Dios. Y si somos hijos, somos también herederos de Dios y coherederos con Cristo, puesto que sufrimos con él para ser glorificados junto con él.
Considero que los sufrimientos de esta vida no se pueden comparar con la gloria que un día se manifestara en nosotros; porque toda la creación espera, con seguridad e impaciencia, la revelación de esa gloria de los hijos de Dios.
La creación está ahora sometida al desorden, no por su querer, sino por voluntad de aquel que la sometió, pero dándole al mismo tiempo esta esperanza: que también ella misma va ser liberada de la esclavitud de la corrupción, para compartir la gloriosa libertad de los hijos de Dios.
Sabernos, en efecto, que la creación entera gime hasta el presente y sufre dolores de parto; y no sólo ella, sino también nosotros, los que poseemos las primicias del Espíritu, gemimos interiormente anhelando que se realice plenamente nuestra condición de hijos de Dios, la redención de nuestro cuerpo.
Palabra de Dios.

To make arrangements for a funeral Mass at Nativity, please have the funeral home (if applicable) make arrangements with the Nativity Parish Office at 954-987-3300